Escalar y trepar en interiores: un reto seguro
Los niños trepan de todas formas. La cuestión es sobre qué.
Un niño pequeño que empieza a trepar se sube a todo: al sofá, a las escaleras, a la mesa del comedor. Prohibírselo rara vez funciona. Ofrecerle un lugar donde sí pueda hacerlo funciona casi siempre.
Por qué es importante la escalada
La escalada combina fuerza, equilibrio y percepción espacial. Tu hijo aprende a evaluar lo que es capaz de hacer, y esa capacidad de evaluación solo se desarrolla con la práctica.
Ofrece un lugar fijo para escalar
Un arco para trepar, un triángulo o una torre baja para trepar dejan claro que aquí se puede. Eso es más eficaz que sacarlos del sofá diez veces al día, porque les ofreces una alternativa en lugar de limitarte a prohibírselo.
Asegúrate de que el aterrizaje sea suave
Los niños se caen al trepar, es algo normal. Colocar una colchoneta o una alfombra gruesa debajo convierte una caída, que de otro modo sería un susto, en una oportunidad para aprender. Comprueba también que no haya esquinas afiladas de los muebles al alcance de una caída.
Sube contigo en lugar de quedarte quieto
Si siempre le sujetas, tu hijo aprenderá a confiar en ti en lugar de en sí mismo. Quédate cerca, pero deja que sea él quien elija el camino y decida hasta dónde quiere llegar.
Practica también el movimiento de bajar
Subir es fácil, lo difícil es bajar. Practica el descenso hacia atrás con los pies por delante; esa es la técnica que más accidentes evita, incluso en las escaleras.
Véase también «Cómo estimular la motricidad sin una montaña de juguetes » y «Jugar con seguridad en el jardín».









