Cochecito o silla de paseo: ¿cuándo elegir cada uno?
Cuándo necesitas un cochecito, cuándo basta con una silla de paseo y cuándo comprar ambos.
Muchos padres compran primero un cochecito y luego, más adelante, una silla de paseo. Eso no es necesariamente un error, pero te ahorras dinero si sabes de antemano cuál necesitas y cuándo.
Lo que puede hacer un cochecito
Un cochecito cuenta con un capazo en el que el recién nacido puede tumbarse en posición horizontal, algo necesario durante los primeros meses. Sus ruedas grandes y su suspensión lo hacen ideal para largos paseos y terrenos irregulares. A cambio, tiene un peso y un volumen elevados.
Lo que puede hacer una silla de paseo
Un cochecito está pensado para niños que pueden sentarse erguidos por sí mismos. Es más ligero, se pliega de forma más compacta y, por eso, es la opción más lógica para la ciudad, los viajes y los trayectos cortos. Para un recién nacido, solo es adecuado si el respaldo se puede reclinar lo suficiente.
La línea divisoria práctica
A grandes rasgos: durante los primeros seis meses, un cochecito o una silla de paseo con posición reclinable; después, para la mayoría de las familias basta con una silla de paseo. Si caminas a diario largas distancias, un cochecito sigue siendo más cómodo.
El término medio
Un cochecito 3 en 1 combina un capazo, una silla de paseo y adaptadores para la silla de coche en un solo chasis. Su precio de compra es más elevado, pero resulta más económico que comprar ambos artículos por separado.
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