¿Qué trona va mejor con vuestra cocina?
Primero, el espacio y la forma de comer; después, la ejecución.
A la hora de elegir una trona, lo más importante es tener en cuenta el espacio del que dispones y cómo coméis. Solo después hay que pensar en el modelo.
La silla que crece con el niño
Una silla de madera en la que se pueden ajustar el asiento y el reposapiés acompaña al niño desde que es un bebé hasta que va al colegio y, a veces, incluso hasta la edad adulta. Eso la convierte en la opción más duradera, aunque permanece siempre en la mesa. Es ideal si tienes un lugar fijo para comer y no tienes que mover la silla.
La silla plegable
Ideal para una cocina pequeña o para una familia que se muda a menudo. Después de comer, la pliegas y la guardas. Hay que tener en cuenta la comodidad: un modelo plegable suele ser menos resistente que una silla fija.
La silla colgante de mesa
Se sujeta al tablero de la mesa y no ocupa espacio en el suelo. Es muy práctico cuando hay poco espacio y para llevarlo a casa de familiares o de vacaciones. Presta especial atención al grosor del tablero que admite el modelo y nunca lo utilices en una mesa de cristal o desmontable.
Mira la bandeja de comida
Una bandeja extraíble que cabe en el lavavajillas te ahorra trabajo cada día. Sin la bandeja, tu hijo se sienta en la mesa normal, lo cual es más agradable desde el punto de vista social, pero supone más trabajo de limpieza en tu propia mesa.
Seguridad y uso
Utiliza siempre el arnés, incluso si tu hijo está quieto, y no coloques la silla cerca de una pared o del borde de una mesa, ya que podría apoyarse en ellos. Un cojín de apoyo hace que estar sentado durante más tiempo resulte más cómodo en la primera fase.
Para la fase anterior: ¿qué sillita de balancín os conviene?









