Viajar en tren con un bebé suele ser más fácil que en coche, siempre y cuando tengas en cuenta los momentos en los que necesitas las dos manos.
Elige con antelación el lugar donde vas a subir
Las entradas amplias suelen encontrarse junto a los balcones y en los vagones con espacio para bicicletas. Allí hay sitio para un cochecito sin necesidad de plegarlo, y no obstaculizas el paso.
Cálculos con escalones
No todas las estaciones cuentan con un ascensor que funcione. En esos momentos, lo que más ayuda es un cochecito que se pliegue con una sola mano y se pueda llevar en la mano. Echa también un vistazo a los cochecitos que se pliegan rápidamente.
Planifica la alimentación en función de la hora de embarque
Dar de comer en el tren no supone ningún problema, pero subir y bajar sí. Intenta separar esos momentos y el resto del viaje transcurrirá tranquilamente.
Para saber qué meter en la bolsa, consulta la sección «¿Qué llevar en la bolsa de pañales?».

