Llueve por el camino: así tu hijo se mantendrá seco
Tener un chubasquero no es el problema, sino llevarlo contigo.
La mayoría de los padres tienen un chubasquero. Pero casi nadie lo lleva consigo justo cuando empieza a llover. Ese es el verdadero problema.
Guárdalo donde está el cochecito
La funda para la lluvia debe ir en la cesta del cochecito, no en el armario del recibidor. Pesa muy poco y ocupa poco espacio; déjala ahí siempre y así la tendrás a mano en todo momento.
Presta atención a la ventilación
Una funda totalmente hermética se vuelve sofocante en diez minutos, sobre todo si tu hijo duerme dentro. Comprueba si tiene orificios de ventilación y afloja la funda en cuanto esté seca.
La lluvia tiene más peso cuando se va en bicicleta
En la bicicleta, tu hijo va sentado a la intemperie, por lo que se enfría y se moja más rápido que cuando va andando. Un poncho que cubra el asiento protege mejor que un abrigo, ya que también cubre las piernas.
Piensa en el camino de vuelta
Al salir hace sol, pero al volver ya llueve. Echa un vistazo rápido al radar de precipitaciones antes de salir; solo te llevará diez segundos y te ayudará a decidir si te llevas la funda.
Ropa seca como red de seguridad
Llevar un conjunto de ropa de recambio en la mochila es más útil que cualquier funda cuando llueve. Sobre todo calcetines: los pies mojados te aguan el día mucho más rápido que las mangas mojadas.
Consulta también qué llevar en la bolsa de pañales y cómo ir en bici con un niño.

