Dormir toda la noche en una cálida noche de verano
La mayor parte del beneficio se obtiene en las horas previas a acostarse, no durante la noche en sí.
Cuando hace calor, cuesta más conciliar el sueño y aún más dormir toda la noche. Es en las horas previas a la hora de acostarse donde se obtienen los mejores resultados, no durante la noche en sí.
Mantén fresca la habitación durante el día
Mantén las cortinas y las ventanas cerradas mientras les dé el sol, y ábrelas en cuanto la temperatura exterior sea más fresca que la interior. Una habitación que se calienta durante el día apenas se enfría por la noche.
Menos capas, sin mantas
Cuando hace mucho calor, basta con un body finito o solo un pañal. Lo que hay que evitar son las mantas sueltas que se puedan desplazar. Comprueba la temperatura en la nuca; las manos y los pies suelen estar casi siempre más fríos.
Ventilar sin corrientes de aire
Un ventilador que se mueva por la habitación, en lugar de estar dirigido directamente hacia la cuna, funciona mejor y evita que el bebé coja frío. Un paño húmedo colocado delante del flujo de aire proporciona un enfriamiento adicional.
¿Tu hijo duerme al aire libre o en un camping? En ese caso, lee «Acampar con un bebé y dormir seguro durante el viaje».









