Ruido blanco y sonido: ¿realmente ayuda?
A los niños les despierta el cambio, no el ruido.
Muchos padres intentan que haya el mayor silencio posible a la hora de acostarse. Eso suele funcionar en casa, pero rara vez cuando están fuera, y hay una razón lógica para ello.
No es el sonido, sino la diferencia
Es raro que un niño se despierte por un ruido constante. Se despierta por un cambio repentino: una puerta, un coche, voces en el pasillo. En una habitación silenciosa, cualquier sonido inesperado llama aún más la atención.
Por qué ayuda tener un fondo uniforme
Un sonido constante llena el silencio, lo que hace que los ruidos aislados destaquen menos. Esa es precisamente la razón por la que suele funcionar mejor en un camping o en un hotel que en casa: allí, el entorno es, sencillamente, más ruidoso.
Aspectos a tener en cuenta
Mantén el volumen bajo y no coloques la fuente de sonido justo al lado de la cabeza. Un sonido que puedas cubrir con tu propia voz, como en una conversación, es más que suficiente. Además, déjalo encendido toda la noche en lugar de apagarlo después de quedarte dormido, ya que, de lo contrario, provocarías un cambio.
Lo que también funciona sin necesidad de un dispositivo
Un ventilador, un aire acondicionado en la posición más baja o el sonido del mar tienen el mismo efecto. No hace falta ningún aparato específico para ello; lo importante es la uniformidad.
Cuándo es mejor no utilizarlo
Si tu hijo está acostumbrado al silencio y duerme bien toda la noche, no hace falta que cambies nada. Introdúcelo solo cuando notes que el ruido ambiental le molesta de verdad, y preferiblemente unos días antes de salir de viaje. Consulta «Acostumbrarse a una nueva cuna» para ver cómo se puede ir introduciendo esto poco a poco.
Más información sobre cómo dormir cuando se viaja en «Ritmo de sueño en vacaciones».









