Protección solar para bebés: ¿qué hay que tener en cuenta?
La sombra es más importante que la crema solar, pero no todas las sombras protegen por igual.
Los bebés se queman más rápido y no se dan cuenta. Por eso, la sombra es más importante que la crema solar, sobre todo durante el primer año.
No todas las sombras son iguales
Una sombrilla protege del sol directo, pero la radiación UV también se refleja a través de la arena, el agua y las baldosas. Una lona con un índice UV indicado protege mejor que un trozo de tela normal, ya que también bloquea esa radiación indirecta.
Fíjate en las horas, no en la temperatura
Entre las doce y las tres, aproximadamente, la radiación es más intensa, incluso si está nublado y no hace calor. Las nubes retienen el calor, pero no los rayos UV.
La ropa es más eficaz que la crema
Para los bebés, la ropa que cubra bien, con mangas largas y un gorrito, es más práctica que ponerse crema solar. La crema es un complemento, no un sustituto.
Ten cuidado con el sobrecalentamiento
La sombra protege del sol, pero un espacio cerrado puede calentarse rápidamente. Asegúrate de que haya ventilación y comprueba con frecuencia la temperatura en la nuca. Encontrarás más información al respecto en «Dormir de forma segura durante el viaje».
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