Dormir seguro durante el viaje: las normas básicas
Las mismas normas que en casa, pero en un entorno en el que se olvidan más fácilmente.
Las normas para dormir de forma segura no cambian cuando estás de viaje. Sin embargo, en una habitación de hotel o en una tienda de campaña es más fácil olvidarlas, simplemente porque el entorno es diferente.
Una superficie plana y firme
Un bebé duerme más seguro en un colchón plano que se ajuste perfectamente a la cuna. No rellenes el espacio con mantas ni almohadas, ya que pueden desplazarse. Si el colchón no encaja, no utilices la cuna.
De espaldas, con el rostro al descubierto
Dormir boca arriba sigue siendo la norma incluso cuando se está de viaje. Mantén la cara libre de mantas, peluches y telas sueltas. Un saco de dormir de la talla adecuada es más práctico que una manta que se puede desplazar.
Presta atención a la temperatura
Durante el viaje, el riesgo de sobrecalentamiento es mayor que el de pasar frío. Una tienda de campaña o una caravana se calientan rápidamente. Comprueba la temperatura en la nuca en lugar de en las manos y los pies, ya que estos casi siempre están más fríos.
Fíjate en el lugar en sí
No coloques el lugar para dormir junto a la cuerda de una ventana, un radiador o un lugar donde alguien pueda tropezar. Además, en un camping hay que tener en cuenta lo siguiente: no lo coloques directamente al sol, ni de forma que la lona pueda quedar tensa sobre la cara.
Para más información sobre la protección solar, consulta el artículo «Protección UV para bebés».

