Llevar un cochecito en el avión: cómo hacerlo sin complicaciones
Viajar en avión con un niño casi siempre implica llevar un cochecito. La cuestión es hasta dónde llega y en qué estado se encuentra al llegar al destino.
A continuación se indican los aspectos más importantes. Ten en cuenta que cada compañía aérea aplica sus propias normas de medidas y pesos, por lo que debes comprobarlas siempre al realizar tu reserva; las normas que se indican a continuación son orientativas, no constituyen una garantía.
Casi siempre se puede llegar hasta la puerta de embarque
La mayoría de las compañías te permiten utilizar el cochecito hasta la puerta de embarque. Lo entregas allí y te lo devuelven después del vuelo, en la puerta de embarque o en la cinta de equipajes. A esto se le llama «entrega en la puerta de embarque».
Esto suele ser gratuito y no cuenta para el límite de equipaje. Sin embargo, el cochecito pasa por el proceso habitual de facturación de equipaje, con todos los golpes que ello conlleva. Una funda lo protege de la suciedad y los daños.
La verdadera ventaja: un cochecito que se puede meter en la cabina
Algunas sillas de paseo compactas caben, una vez plegadas, en el compartimento de equipaje situado encima de tu asiento. Así no tienes que facturarlas, no se mezclan con las maletas y las tienes a mano nada más bajar del avión.
Que eso esté permitido depende del tamaño que tenga una vez plegado y de la empresa. Hay dos aspectos importantes en este sentido: lo pequeña que queda la silla de paseo y la rapidez con la que consigues plegarla cuando hay una cola detrás de ti.
El Air Buggy está diseñado precisamente para este tipo de días de viaje y viene con su propia bolsa de transporte. El cochecito Luxe Easy² es una alternativa ligera que se pliega de forma compacta.
Cuatro cosas que debes preparar con antelación
- Indica que llevas un cochecito al hacer la reserva. En la mayoría de las compañías se puede hacer por internet, y así se evitan discusiones en el mostrador.
- Comprueba las medidas del equipaje plegado. Compáralas con los requisitos de equipaje de mano de tu compañía aérea, no con una guía general.
- Practica cómo doblarlo. No en la puerta de embarque, sino en casa. Con una sola mano, porque la otra la tienes ocupada.
- Llévate una funda. Aunque te dejen subir el cochecito a la cabina, en un vuelo con todos los asientos ocupados es posible que te pidan que lo entregues.
¿Silla de coche o cochecito?: ¿qué te llevas?
En el lugar de destino, a menudo se necesitan ambos, pero llevarlos los dos resulta pesado. Si alquilas un coche, puedes plantearte alquilar la silla de coche allí y llevarte solo el cochecito.
Si te desplazas principalmente en transporte público o a pie, suele bastar con una silla de paseo compacta con funda de transporte.
Llegada y continuación del viaje
Algo que a menudo se olvida: el cochecito también es tu «lugar para dormir sobre ruedas» en el destino durante ese primer día un poco caótico. Si vas a un hotel o a un camping, es muy cómodo que tu hijo pueda dormitar por el camino mientras tú te encargas del equipaje.
Si en tu destino vas a dormir en algún sitio donde no haya cuna, plantéate también llevar una cuna plegable de camping. Cabe en el equipaje de bodega de la mayoría de las compañías aéreas y te ahorra molestias al llegar.
En resumen
Casi siempre puedes llevar el cochecito hasta la puerta de embarque, y normalmente no cuesta nada. Si no quieres separarte de él, elige un cochecito que, una vez plegado, sea lo suficientemente pequeño como para caber en la cabina, y comprueba las medidas con tu compañía aérea antes de reservar.









