Habitación de hotel con un bebé: cómo organizarla
Si compartís una habitación, la distribución de la misma determinará si todos podéis dormir.
En una habitación de hotel, todos dormís juntos en el mismo espacio. Eso no supone ningún problema, siempre y cuando organicéis la habitación en lugar de usarla tal y como está.
Busca primero el rincón más oscuro
No coloques la cuna junto a la ventana ni en el camino hacia el baño. Lo mejor es un rincón que no se vea desde la puerta: menos luz, menos ruido y menos gente pasando junto a la cuna.
No pidas automáticamente una cuna al hotel
Las cunas de hotel varían enormemente en cuanto a calidad y nunca sabes de antemano lo que te vas a encontrar. Una cuna plegable propia se monta en dos segundos, es siempre igual cada noche y cabe en la mayoría de las habitaciones junto a la cama. Esto último es precisamente por lo que la familiaridad ayuda; descubre por qué tener tu propio lugar para dormir es útil cuando te alojas fuera de casa.
Ajusta la luz antes de que anochezca
Al llegar, comprueba si las cortinas cierran bien y por dónde entra la luz del pasillo. Una puerta bien cerrada y una toalla debajo de la rendija suelen ser la solución. Más información al respecto en «Cómo oscurecer la habitación durante las vacaciones».
Prepara un lugar para el cuidado
Tener un lugar fijo para los pañales, las toallitas y la ropa te ahorra tener que buscarlos a oscuras. Una toalla en el suelo o sobre una mesa baja es mejor que la cama, que tú mismo necesitas por la noche.
Piensa en la propia velada
Si tu hijo se duerme a las siete, a partir de ese momento la habitación ya no es tuya. Un balcón, un libro y la linterna del móvil hacen que la experiencia sea mucho más agradable.
¿Vas a seguir viajando? Lee «Una escapada de fin de semana con un bebé».

